Que triste se nos fue la vida; atras del cielo nos miran llorar, fumando lunas a escondidas, revoloteando entre viejas paredes.
Que triste se nos fue la vida; la lluvia acida mojaba octubre, y de rodillas vuelan lamentos de algunos buitres, de algunos cerdos.
Avientame, avientame hasta donde quieras, y luego ven a mirar como revivo. Avientame, avientame hasta donde quieras, y luego ven a mirar como no muero, como aguanto.
Que tristes senos tiene Carmela; el silicon le ha roto el corazon. Y ahora llora como Ernesto, que se ha castrado por falta de amor.
Avientame, avientame hasta donde quieras, y luego ven a mirar como revivo. Avientame, avientame hasta donde quieras, y luego ven a mirar como no muero, Avientame.